El hombre semáforo


El ser humano es una puerta de acceso a su propia subjetividad. Permitir, prohibir o ser indiferente son tres clases primarias de predisposicion hacia una relación con algo y que hace derivar las diferentes respuestas. El semáforo justamente cumple esta función, pero éste no es un ser libre, simplemente es un artefacto más del orden a seguir.